Entradas

Como datear siendo un adulto, sin morir en el intento?

   El bloqueo mental es real. La falta de musa o deseo de volver a hacer algo tan íntimo como sentarse a confesarse en frente del computador es real. Creo que esta ha sido una de las pausas más largas que he tenido desde que tuve la loca idea de empezar a escribir los blogs y tengo una explicación lógica y racional: me dio cringe. Tuve el pensamiento, razonamiento o epifanía que me gritó a la cara “who the hell do you think you are?”. ¿Qué clase de superioridad moral tengo yo para aconsejar o echar porras a la gente? Y hoy vuelvo aquí, con el rabo entre las patas, simplemente porque es algo que disfruto, y aunque me encanta compartir sentimientos con las 3 personas que me leen, creo que perdí el sentido del blog. Hoy he recordado que este espacio es para mí. Esto empezó como una terapia de algo que necesitaba ser ventilado y volví a sentir el deseo de hacerlo. Me inspiro como siempre en algo que vi, pero también en algo que día a día vivo como adulto socialmente activo y profe...

Feliz primer año...

Hace mucho no pasaba a escribir por aquí. Tenía muchas ganas, pero he estado tan ocupada viviendo la vida , que se me pasa sacar un tiempo para escribir. Sin embargo, hoy, después de una semana que me ha llevado demasiada carga emocional y física, me levanté, vi la fecha… y me congelé. Primero de mayo. Hace un año, a esta hora, estaba aterrizando en Buenos Aires, con miedo (pánico, en realidad), con más dudas que certezas, sin un solo conocido, sin un plan… pero con muchas ganas de vivir, de intentarlo, de seguir esa voz de la intuición que me guiaba y me decía que acá iba a encontrar algo. Algo que me hiciera crecer, avanzar, creer. Pensar en eso todavía me revuelve los sentimientos. Hace un año era otra yo: una más inocente, más vulnerable, pero igual de arriesgada. Cuando empecé a pensar en mudarme, lo consideraba una locura inviable. Me hacía preguntas… Buenos Aires siempre ha tenido su magia, pero económicamente Argentina es un país muy inestable y con mucha incertidumbre. Sin e...

Tengo un Superpoder

  Tengo un superpoder ✨ A veces necesitamos un poquito de vida e inspiración para volver a hacer algo que realmente amamos. Algo con lo que podemos convertir ideas en palabras… y este post no es la excepción. Cuando hablo con mis amigos sobre eventos cósmicos, siempre nos llevamos un montón de risas y de  wow moments . Hablamos de lo loca que es la vida y sus vueltas; de esas pequeñas casualidades que le dan un saborcito diferente al día a día, que a veces puede ser tedioso y rutinario. Hoy estoy acá, tratando de comprender si lo que yo considero un superpoder es, en realidad, la habilidad de reconocer el valor de las casualidades… y cómo vivirlas intensamente. Para eso necesitamos un poco de contexto. Y aquí va: Tengo el superpoder de conectar con personas que reconozco de diferentes etapas de mi vida y crear con ellas historias increíbles. Alguna vez vi a un exnovio en un avión. Otra vez me reencontré con alguien en un parque de Nueva York. También hice  match  en ...

Envidiosa: La serie

  He tenido infinitas ganas de escribir últimamente, pero no tenía una idea de qué. La fucking rutina es tan tremenda que andamos en piloto automático, sintiendo que vivimos el mismo día todos los días. La mía, por ejemplo, se ha convertido en un reloj exacto: ir al trabajo de 8 a 4, de 5 a 9 ir a la escuela, correr a casa y repetir. A esto súmale que hacen -10 grados fuera de casa. Así que, para salir del aburrimiento extremo del invierno, me he entregado con fervor a las series, y si los seres humanos somos lo que consumimos, las series que vemos pueden hablar por nosotros. Claro, podría hablar de millones de cosas jocosas, lindas y divertidas que están plasmadas ahí, solo que los humanos somos un compendio de cosas buenas y otras no tan buenas. Y así llego Envidiosa , una serie que habla de Vicky, quien tiene 40, recién ha dejado de estar con su novio de 10 años y ha empezado una relación súper seria en un 2X3. Vicky es una bomba, pero no en el buen sentido. Tiene tantísimos ...

Adulting

 El otro día, cepillándome los dientes a las 11 de la noche, después de haber tenido un día horrible, super enferma, con ganas de dormir profundamente, así como cuando en serio sientes que se te resetea la vida, fumé un poquito y vino la idea repetitiva de la adultez. Repasé en mi mente las cosas que había hecho en el día, cosas que hago diariamente sin que me lo pida nadie. Me levanté temprano, organicé (a medias, tampoco les voy a mentir), trabajé, almorcé cualquier ensalada mediocre con pollo en el restaurante más gringo y desabrido que te puedas imaginar, fui a “estudiar” y regresé a casa, lavé los platos y me cepillé los dientes a las once de la noche, justo antes de dormir. Pucha, me vi al espejo y supe que hago esto todos los días. No exactamente lo mismo, pero hago que mi vida se mantenga en la línea de la independencia todos los días. No puedo simplemente resumirlo en días o semanas, es que llevo años haciendo lo mismo, en piloto automático, siendo adulta sin darme cuenta ...

La teoría de la última vez

La teoría de la última vez  Hay capítulos en nuestra vida que son difíciles de procesar. Están llenos de algo: de amor, de chispa o de melancolía, estan llenitos de emociones que en el momento en que pasan no podemos catalogar y un tiempo después, toman forma. Nos hacemos cercanos a la idea de esa emoción, como si una persona representara solo eso en ese período de tiempo. Si por ejemplo, amamos con locura a una persona, aun cuando hayan pasado cosas malas, momentos realmente traumáticos y desagradables quedan cubiertos por el tono romanticón del amor, porque fue más grande y tangible para nosotros. Si sentimos una conexión genuina con alguien, independientemente de los momentos tristes y de dolor, la proximidad a esa conexión cubre en gran medida lo negativo. -Tenemos memoria selectiva y autodestructiva. Siempre consideramos más el aspecto bueno de lo que encontramos familiar por encima de lo malo, por lo que constantemente tropezamos con "la teoría de la última vez".- ¿Y...

Deal-Breakers

Dealbreakers: El mundo del dating en general es muy complicado y diverso, no es algo sencillo, y muchísimo menos para los que, como yo, son quejumbrosos y juzgones (lo sé, es una cosa fea, pero estoy mejorando). El otro día estaba escuchando un podcast donde hablaban de razones por las que descartarían una posible segunda cita, ¡y pucha! Sí que hay dealbreakers . Hoy, a modo de echar cháchara, vengo a poner los míos acá. Para entrar en contexto, imagínense esta cita cliché: están en un café, se acaban de saludar y empiezan a notar los siguientes aspectos: El improvisado: Si va a invitar a alguien a salir en tono romántico o rosado, por favor planee algo, cualquier cosa. No se espere a estar juntos para estar desparchados sin saber a dónde ir. Mire lugares, haga reservas, muévase. Si tiene la posibilidad, recójala, cortejela y, por último, pero no menos importante, pague. –Si quiere que le cuadren la cita, mejor salga con sus papás, que ellos seguro sí saben dónde llevarlo y le gasta...